Un sistema de Administración de Color permite volver a asignar colores para que se ajusten lo mejor posible al uso previsto. "Volver a asignar" significa que los colores de un espacio de color del dispositivo de salida se asignan al espacio de color de otro dispositivo. Esta nueva asignación se realiza de acuerdo con un método de mapeado específico, conocido también como intento de interpretación. Hay cuatro métodos de mapeado o interpretaciones de color: